martes, 23 de enero de 2018
Proyecto de Ley: Reparación histórica a militares caídos y heridos tras ataque terrorista en La Tablada
Por Dip. Guillermo Castello
PROYECTO DE LEY
El Senado y la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires, sancionan con fuerza de Ley
RECONOCIMIENTO A LOS CAÍDOS Y HERIDOS DEL COMBATE DE LA TABLADA
Art. 1°.- Distíngase con una condecoración a los familiares de los ciudadanos muertos y a los ciudadanos heridos de gravedad –personal militar, de seguridad, soldados conscriptos- que lo fueron en cumplimiento de sus tareas de defensa durante el ataque e intento de copamiento del Regimiento de La Tablada, hechos ocurridos el día 23 de enero de 1989.
Art. 2°.- La condecoración consistirá en el otorgamiento de una medalla al mérito en los términos del artículo 6° de la Ley 14.622.
Art. 3°.- Asimismo, concédase a los sujetos comprendidos en el artículo 1°, una pensión mensual y vitalicia equivalente a tres (3) veces el haber mínimo de las jubilaciones que otorga el Instituto de Previsión Social de la Provincia de Buenos Aires.
Art. 4°.- A los efectos del otorgamiento de los reconocimientos previstos en los artículos 1° y 3° de la presente ley deberá acreditarse que los ciudadanos muertos o heridos en los hechos citados precedentemente tenían domicilio real en la Provincia de Buenos Aires con anterioridad al 23 de enero de 1989.
Art. 5°.- La prestación no se otorgará a sujetos condenados por conductas delictivas que encuadren en la categoría de delitos de lesa humanidad, genocidio o crímenes de guerra, según el Derecho Internacional.
Art. 6°.- Las pensiones previstas en el artículo 3° no serán acumulables con otras de igual tenor, otorgadas o a otorgarse por cualquier otra jurisdicción. Las mismas serán inembargables e intangibles ante normativas que se opongan a la presente, ya sean de carácter nacional o provincial.
Art. 8°.- La determinación de los beneficiarios a quienes correspondiesen los reconocimientos otorgados por esta norma quedará a cargo del Poder Ejecutivo provincial en la reglamentación de la presente ley.
Art. 9°.- Comuníquese al Poder Ejecutivo.
Fundamentos
De manera inicial, y para comprender los motivos que llevaron a la confección de este proyecto de ley, nos debemos remitir a una breve introducción histórica.
El día 23 de enero de 1989, 47 integrantes del denominado Movimiento Todos por la Patria (MTP) embistieron el portón de entrada del Regimiento de Infantería Mecanizado 3 General Belgrano y el Destacamento de Exploración de Caballería Blindado 1 ubicados en la localidad bonaerense de La Tablada.
Rápidamente se dispersaron por el interior del cuartel intentando tomar las sub-unidades donde chocaron con una fuerte resistencia por parte de los escasos efectivos militares que se encontraban presentes por el franco dominical. Alertada por un soldado que logró salir, la Policía de la Provincia de Buenos Aires cercó el cuartel. A las pocas horas llegaron las unidades del Ejército Argentino y otras fuerzas recrudeciendo los combates contra los atacantes que se atrincheraron en la Guardia de Prevención, la Compañía “B” y el Casino de Suboficiales.
El combate se prolongó durante casi 27 horas hasta que finalmente, a las 9 de la mañana del 24 de enero, los terroristas sobrevivientes se rindieron.
Debemos resaltar que el ataque se produjo en pleno gobierno constitucional presidido por Raúl Ricardo Alfonsín.
El objetivo del MTP era la toma de la Unidad militar, hacer creer a la opinión pública de que el ataque era producido por los denominados “carapintadas” y que la acción del MTP se dirigía a detener un intento de golpe de Estado, que en realidad nunca existió. Una vez copado el cuartel organizarían una “pueblada” con el fin de encaminarse hacia la Casa Rosada y tomar el poder como primer paso para el establecimiento de un gobierno marxista en la Argentina[1].
Más allá de las consideraciones sobre los sucesos ocurridos en La Tablada la realidad es que once (11) integrantes del Ejército Argentino y de la Policía de la Provincia de Buenos Aires murieron y decenas resultaron heridos defendiendo nuestro sistema constitucional de la agresión de dicho violento grupo.
Los valores que los mismos defendieron son la paz, la seguridad, las instituciones democráticas y la integridad territorial de nuestra Nación. El enemigo derrotado en ese hecho fue una vez más la violencia y la irracionalidad.
Al día de hoy, ni las familias de los muertos, ni los heridos de gravedad, han recibido reconocimiento alguno de parte de los sucesivos gobiernos que representan al Estado por el que ellos dieron o arriesgaron sus vidas.
Si bien existe un antecedente a nivel nacional (Ley 24.973, B.O. del 23/06/98), que estableció condecoraciones para el personal de las Fuerzas Armadas, Policiales, de Seguridad y Civiles que participaron en la defensa y recuperación de los cuarteles de La Tablada, nunca se dispuso algún tipo de pensión en reconocimiento de dicho actuar.
A efectos de remediar tal situación, proyectamos la entrega de una condecoración consistente en el otorgamiento de una medalla al mérito (en los términos del artículo 6° de la ley provincial 14.622), como la concesión de una compensación consistente en una pensión mensual y vitalicia equivalente a tres (3) veces el haber mínimo de las jubilaciones que otorga el Instituto de Previsión Social de la Provincia de Buenos Aires. Dichos reconocimientos se otorgarán tanto a los familiares de los ciudadanos muertos como a los ciudadanos heridos de gravedad que lo fueron en defensa del orden constitucional en los tristes hechos que precedentemente han sido señalados.
Claro, que para la obtención de los citados reconocimientos, deberá acreditarse que el ciudadano caído o herido gravemente en acción tenía domicilio real en la Provincia de Buenos Aires, con anterioridad al 23 de enero de 1989.
Lo proyectado se enmarca en el convencimiento que la Provincia de Buenos Aires debe otorgar el debido agradecimiento a los argentinos que dieron sus vidas o fueron heridos en defensa de las instituciones republicanas.
[1] Conforme Miranda, Sebastián, “Los Secretos de La Tablada. La última acción armada de la guerrilla en la Argentina”, Buenos Aires, Unión Editorial-Ediciones Soberanía, 2016.
ARA “San Juan” - un amargo signo PARTE II – Reflexiòn
(Por Santiago Roque Alonso)- El portal Minuto Uno informó en el día de la fecha (https://www.minutouno.com /notas/3057291-segun-un-informe-eeuu-los-tripulantes-murieron-sin-dolor) que el diario francés Le Monde publicó datos de un informe de la Oficina de Inteligencia Naval de EE.UU (ONI) que asegura que los 44 marineros a bordo del submarino, que desaparecieron del radar el 15 de noviembre de 2017, murieron instantáneamente y "sin dolor".
No se trata de una noticia reciente ni agrega nada nuevo. Ya fue publicada el 10 de diciembre pasado por La Nación (http://www.lanacion.com.ar/2090019-un-informe-revela-que-el-submarino-colapso-en-menos-de-un-segundo), lo que hace inexplicable que se la difunda como si se tratara de una nueva información. No es otra cosa que “las conclusiones de un informe de la Oficina de Inteligencia Naval de los Estados Unidos, que analizó la señal acústica detectada el 15 de noviembre por la Organización del Tratado de Prohibición de Ensayos Nucleares y determinó que el submarino sufrió un colapso letal, que liberó una energía similar a una explosión de 5700 kilos de TNT, a 380 metros de profundidad. El informe, al que tuvo acceso LA NACION, fue elaborado por el analista acústico Bruce Rule y arriesga la tesis de que los 44 tripulantes murieron en forma instantánea, sin saber probablemente lo que pasaba”.
En consecuencia, no habiéndose encontrado el submarino después de casi dos meses de búsqueda, se mantienen como válidas la totalidad de las hipótesis que fueran publicadas por Patria Argentina en el artículo mencionado y que se reproducen a continuación.
Es decir, es tan válido sostener que el “San Juan” fue hundido por un ataque externo, como que tuvo un accidente de origen interno. El suscripto considera que la hipótesis más probable, hasta tanto no se demuestre fehacientemente lo contrario, es que el ARA “San Juan” fue hundido por un ataque exterior y no por un accidente interno que produjo una inexplicable “implosión”.
Los fundamentos de esta hipótesis se basan, entre otras, en las siguientes informaciones:
1. Provenientes de Carlos Belgrano, ciudadano argentino (¿nacionalizado norteamericano?) residente en Estados Unidos y que en el pasado se dice que habría estado relacionado laboralmente a agencias de inteligencia norteamericanas.
En dos correos electrónicos (alarosadatodos@gmail.com) dirigidos a varios destinatarios afirma:
a. El 23 de noviembre de 2017, 12:59 hs (a ocho días de la desaparición de la nave) en el que consta: “Toma la suficiente consistencia, el hecho bélico, reportado por agencias noticiosas rusas y su secuela que, nuestro buque fue impactado por dos misiles, disparados por un caza ingles a trescientas millas náuticas al sudeste de Puerto Argentino, el último viernes (aparentemente estaría equivocado respecto a la fecha), hora local 11.
“Como hemos anticipado, el presidente Macricio fue informado de ese acto y declaración de guerra abierta por parte de estos deleznables piratas, en esa fecha y a las 14 hs.”
“Incapacitado como lo está, por su abundante ausencia de experiencia para timonear una crisis de proporciones inimaginables, el mismo día, se comunicó personalmente con Trump, quien le aconsejo que manejara la hipótesis de un siniestro no beligerante, como así lo hizo, convocando la ayuda internacional, para taponar la verdad”.
Resulta evidente que desde el primer momento de la desaparición del ARA “San Juan” el Gobierno de Macri y la Armada comenzaron a inducir a la población que las causas eran debidas al mal estado y/o mal mantenimiento del sistema de baterías y producción de hidrógeno que habría explotado, descartaron de entrada la posibilidad de un ataque externo por falta absoluta de evidencias. Tampoco las tenían respecto a la cuestión de las baterías y mucho menos que (habiéndose generado una avería de ese tipo) fuera lo suficientemente grave como para que el submarino termine hundido.
b. El 5 de diciembre de 2017, 5:51, escribió: “Según confirmaron recién todas las Agencias Rusas de Información, la del epígrafe, es la exacta localización de nuestro sumergible.“A menos de doscientas millas náuticas al sur suroeste de las Islas Malvinas y a un profundidad menor a los 180 metros (modifica la dirección y la distancia del correo anterior). “Los satélites, tanto los de Cape Cod y Hawaii de la Nasa, como los de la base ex soviética de Kamchatka y la china de Manchuria, detectaron esa exacta localización casi al mismo tiempo, hace mas de quince días atrás.“Pero las informantes son renuentes a comentar si todos o algunos de los detectores, informaron al Gobierno Argentino de la ubicación real del hundimiento, aunque me inclino a inferir asertivamente, al menos por parte de Moscu. “Y creo que antes de la comunicación telefónica de Putin a Macricio;“Posición real del Ara San Juan: -54ºS; 300ºE.”
2. Se presume que Rusia debe tener algún conocimiento respecto al hecho y de ahí su interés por verificar las causas reales que lo provocaron. Fue el Presidente Putín el que el que tomó la iniciativa de llamar a Macri (no lo contrario) y le ofreció la colaboración de Rusia para la búsqueda.
3. Por otro lado, se difundieron por las redes sociales por lo menos tres videos de origen anónimo y de locución con acento extranjero, que desarrollan la hipótesis del ataque externo al submarino “San Juan” por parte de Gran Bretaña y Chile. Por su estilo, podrían haber sido confeccionados por servicios de inteligencia extranjeros o nacionales, privados o estatales (inclusive con la participación activa de las empresas que intervinieron en la construcción y/o reconstrucción del submarino).
4. En general, desde mi apreciación personal, considero que el ARA “San Juan”:
a. Estaba participando de ejercicios navales antisubmarinos explícitamente no autorizadas por el Congreso de la Nación, con unidades de USA, Gran Bretaña y Chile, pero con la autorización expresa del Presidente Macri, lo que supone un grave problema institucional. Es impensable que la autorización haya partido del Jefe del Estado Mayor de la Armada.
b. En una de las fases de dichos ejercicios el submarino fue localizado y se le dispararon dos misiles desde helicópteros o aeronaves de combate o torpedos desde otro submarino, todos supuestamente inertes (de ejercicios). Podría haber un error en el tipo de misil o torpedo disparado, los que suponiéndolos inertes eran realmente armas activas, provocando con su impacto el hundimiento de la nave (fuego amigo).
c. También existiría la posibilidad de que la CIA o el Pentágono haya facilitado a las aeronaves y naves participantes de dispositivos de sonares experimentales que en su proceso de detección se equivocaron en la identificación y consideraron que el ARA “San Juan” era el blanco colocado como señuelo (y que simulaba un submarino), cuando en realidad se trataba de un submarino real tripulado con humanos.
d. Por otro lado, pensando mal y atribuyéndole fines inconfesables, es también probable que el ARA “San Juan” haya estado en el Área del Ejercicio Naval, con conocimiento previo de las marinas de EEUU, GB y Chile, y se haya decidido probar un arma nueva sobre un sumergible real y tripulado por humanos para apreciar los efectos.
e. La posibilidad del empleo de un arma nueva, podría explica el interés de Rusia por participar de la búsqueda y encontrar el ARA “San Juan” y así evaluar los efectos del accidente o ataque. No es por caridad que los rusos todavía están en el Atlántico Sur; si la hubiera, ello no descarta otras motivaciones (sobre la cual deben tener información que podría afectar su interés nacional) para persistir en tan costoso empeño.
Lo ocurrido con el ARA “San Juan”, es hasta el momento todo muy sospechoso y tremendamente oscuro, lo que se evidencia en la actitud esquiva del gobierno de Macri hacia los familiares de los tripulantes fallecidos, hacia la Armada Nacional y las Fuerzas Armadas en general.
La Fuerza Aérea sin aviones ni bases. El Ejército Argentino sin ninguna capacidad operacional para enfrentar cualquier amenaza que amenace su integridad territorial y patrimonial, externa e interna. La Armada Argentina con unas pocas naves y casi nula capacidad operacional para enfrentar una amenaza proveniente del extenso litoral marítimo.
En síntesis, ninguna de las tres Fuerzas Armadas, está en condiciones de recuperar su poder de combate operativo en menos de 10 años; se trata de una situación kafkiana y paradójico, en la que las FFAA Argentinas son Fuerzas Armadas desarmadas.
Es que la Argentina es menos que una “republiqueta de opereta” (1). Carece absolutamente de Poder Nacional y su clase dirigente y la sociedad entera baila en la cubierta como en el Titanic, sin imaginarse que está a horas o meses de chocar y de desparecer de la Historia Universal.
Que Dios se apiade de los buenos y muy pocos argentinos que todavía superviven, en un mar asfixiante de cipayos, entregadores, indiferentes y desinteresados del destino de lo que debió ser una Nación.
Buenos Aires, 11 de enero de 2017
(1) “La opereta es un género musical derivado de la ópera que nace y se desarrolla a lo largo del siglo XIX, primero en París y después en Viena. Se trata de un tipo de ópera musical, animado y anormal, cuya característica fundamental consiste en contar con una trama inverosímil y disparatada”.(https://es.wikipedia.org/wiki/Opereta)
ARA “San Juan” - Un amargo signo PARTE I - ¿Hundido por accidente, negligencia o ataque?
(Por Santiago Roque Alonso)- Con la “desaparición” del submarino ARA “San Juan”, el país se encuentra frente a una nueva tragedia, rodeada de “misterios”, “hechos inexplicables”, “supuestos secretos de Estado”, “silencios” y falta de “claridad” sobre las causas que la provocaron.
El viernes 24 de noviembre a las 14.15 hs., postergué la salida de este modesto pero patriótico periódico, con la esperanza de que en ese lapso encontraría respuestas a muchos interrogantes que condujeron a la lamentable “desaparición” en acto del servicio (deberes y obligaciones del estado militar) de 44 oficiales y suboficiales de nuestra Marina de Guerra.
Hoy lunes 27, a las 02.00 Hs., lo cierro definitivamente sin que haya podido agregar ninguna nueva información en más de 48 Hs.
Desde el miércoles 15 de noviembre, la única información relevante fue proporcionada el día 23 del ppdo, por la Organización para la Prohibición Total de Pruebas Nucleares (CTBTO, por sus siglas en inglés) que cuenta con una red de 170 estaciones sísmicas hidroacústicas que verifican la realización de pruebas nucleares y el hallazgo el día anterior de un dispositivo de señalamiento, de dotación de los buques, consistente en una boya–baliza que emite señales radioeléctricas para ubicación de naufragios. La incertidumbre sobre esta cuestión es mayúscula y no tiene antecedentes similares entre las tragedias navales en tiempo de paz, particularmente si se tiene en cuenta que vivimos en la era de la información y el reinado absoluto de las telecomunicaciones y del jactancioso dominio de la electrónica.
La certeza de una explosión
La "anomalía hidroacústica" detectada por la CTBTO como una señal inusual de un“evento impulsivo debajo del agua” fue registrada el 15 de noviembre a las 10.51 hora de Argentina.
El secretario ejecutivo del organismo, el burkinés Lassina Zerbo, aseguró que las estaciones hidroacústicas HA10, ubicada en la Isla Ascensión (Gran Bretaña), y HA04, ubicada en la isla de Crozet (Francia), fueron las que alertaron sobre la anomalía. La primera se encuentra a 7.000 kilómetros de la costa patagónica; mientras que el archipiélago francés, situado al sur-sureste de Sudáfrica, se encuentra a 10.000 kilómetros de distancia.
El embajador Argentino en Austria y representante ante CTBTO, Rafael Grossi señaló que la onda hidroacústica analizada "es análoga a la de una explosión, que no fue un movimiento sísmico, ni un ruido de un mamífero marino”.
“El secretario Ejecutivo del organismo que detectó la explosión en el Mar Argentino, Lassina Zerbo, dijo que fue "un impulso pequeño". "Como la explosión es pequeña, esto puede significar que el submarino no explotó en su totalidad" (1).
La causa de la explosión
Mientras no se encuentre al submarino y no se analicen científica y técnicamente sus restos, no se puede aventurar ninguna afirmación sobre la causa que provocó la citada explosión. Sin embargo, la implosión o explosión interna del submarino es la causa más difundida por el gobierno y la casi totalidad de los medios. Probablemente con fines de eludir la responsabilidad política, el gobierno de Mauricio Macri y sus operadores periodísticos y de los medios que le son afines, insistieron y tratan de imponer la versión que la explosión se debió a un “cortocircuito en los packs de baterías, quizás, en el problemático ‘tanque 3’ del buque” (2), que se encuentra en la proa, mientras las versiones indican que el buque estaba navegando sólo con las de popa.
Para que se produzca el cortocircuito debió entrar agua de mar al compartimiento respectivo en cantidad considerable y no ser advertido por la tripulación; excepto que se produzca un “pinchazo” o perforación de la estructura del casco por la acción de una carga explosiva de origen externo.
Sin embargo, La Nación agrega: “Una de las versiones más verosímiles es la de una explosión producto de un cortocircuito en el bloque de 960 baterías que dan energía al TR-1700. Ese cortocircuito habría generado un arco voltaico entre las baterías y el casco de la nave. Algo así como un relámpago en un recinto cerrado, un relámpago imparable. De haber ocurrido eso, la onda expansiva podría haber tenido consecuencias letales dentro de la nave, aun cuando no hubiese puesto necesariamente en riesgo de colapso el barco” (2).
Otra información vinculante con el mal estado de las “baterías” como causante de la tragedia del “San Juan” (ya que no habrían sido reemplazadas en su totalidad en oportunidad de la reparación total de media-vida, sino reacondicionadas) es atribuida a la producción de hidrógeno por parte de aquellas que hierven por sus malas condiciones. Pero el submarino tiene múltiples censores de hidrógeno como para advertir y tomar las medidas para neutralizar esta amenaza y tendría que haber existido una acumulación tal que un chispazo produzca una explosión
Otras versiones
El periodista Juan Salinas que controla el Blog “Pájaro Rojo” (3), el 23/11/17, señaló:“No tengo la menor idea de quienes son los editores de TVmundus (noticias.tvmundus.com.ar) y desconfío
lógicamente tanto de semejante sitio, para mi ignoto, como de una supuesta información proveniente de “fuentes de la Marina” que coincide al ciento por ciento con lo publicado en Pájaro Rojo en base a las ilaciones y sospechas expresadas por Leonardo Del Grosso. Aun así, si fuera cierta, todo cuadraría, compatibilizándose lo expresado aquí por Gabriel Fernández y Julio Fernández Baraibar con lo de Del Grosso. Y eso mismo renueva nuestro escepticismo, ya que en la naturaleza las cosas no suelen presentarse tan sin aristas, mondas y lirondas”.
“Cormorán es el nombre de las maniobras conjuntas entra la US Navy y la Armada Argentina que la Cámara de Diputados no autorizó por proponer explícitamente como uno de sus basamentos probar y aumentar las capacidades de la Marina criolla para detectar y coartar el narcotráfico, lo que la Ley prohíbe expresamente. El disgusto por este rechazo en el Poder Ejecutivo fue tan grande que ya está circulando por ahí un proyecto para reunificar la Armada con la Prefectura (es decir, subordinar a ésta a aquella) como era hasta el restablecimiento de la democracia”.
El portal “TV Mundus” publicó la información de la que se hace referencia en los párrafos precedentes:
“Mar del Plata (TV Mundus) - Por Daniel do Campo Spada.
“Fuentes de la marina indicaron a TV Mundus que el submarino no aparece porque buscan la forma de disimular que el accidente se produjo por un misil que “por error” habría sido disparado por una nave norteamericana que estaría operando en el Atlántico Sur. Versiones encontradas sostienen que se estaban realizando maniobras de entrenamiento conjunto secreto con el régimen de Washington sin la autorización del Congreso Nacional. En el marco de las sospechas está lo presuroso de la ayuda de los estadounidenses, que fueron los primeros enprestar servicio “desinteresado”. También hay naves y helicópteros de Gran Bretaña que estaban en una zona de conflicto con la Argentina. Aparentemente el régimen argentino acordó con los mencionados dejarles el Mar Argentino para que jueguen a la guerra, cosa que accidentalmente habrían hecho con el submarino argentino fabricado en Alemania en 1982 en los astilleros Thyssen Nordseewerke”. (4).
Por su parte el portal de Internet Nac&Pop, comenta y transcribe el análisis que realizara Enrique Romero, columnista de 26 TV - Jueves 23 de noviembre de 2017 a las 17.30 hs.
“Que no debemos descartar la hipótesis del conflicto de guerra con Inglaterra basada en que al final de la Guerra de Malvinas Domingo Cavallo firmo un primer acuerdo con Gran Bretaña en Madrid, cuando era Canciller argentino, una serie de acuerdos que pueden considerarse “pago de cuentas” por haber “perdido” la guerra de Malvinas. Una de esas condiciones seria que cualquier movimiento de efectivos por debajo del paralelo 42 (más o menos a la altura de Viedma, agrega Romero) debería ser consultada y/o avisada a la marina inglesa e incluso la compra de armamentos informada a Inglaterra. Podría tratarse (agrega el Analista de 26 TV) de haberse intentado un movimiento con el Submarino ARA ”San Juan”, no informado ni autorizado por el Congreso Nacional, en aguas donde la marina inglesa no aceptaría movimiento de tropas de Argentina (Zona de exclusión) (5).
La Jueza Federal de Caleta Olivia
La Armada inició actuaciones, en relación a la “desaparición” del ARA “San Juan”, ante el Juzgado Federal de Caleta Olivia. En Clarín del 22/11/17 se señala que “Marta Yáñez habló hoy por primera vez sobre la desaparición del submarino ARA San Juan. Hay información muy sensible que obedece al secreto de Estado: estamos hablando de una embarcación de guerra", dijo la magistrada en diálogo con FM Latina” (6). Consultada por Jonathan Viale y Lucas Morando en radio La Red, la jueza dijo además que no descarta que el ARA “San Juan” haya sido blanco de un ataque extranjero (7). Asimismo, la jueza ratificó que la derrota del ARA “San Juan” se encuentra protegida por el “Secreto de Estado” (7)
Conclusión provisoria; desde la perspectiva de los hechos:
- A la fecha de su “desaparición”y a pesar de la intensa búsqueda internacional y del uso de la tecnología más avanzada del mundo, el ARA “San Juan” no ha sido localizado.
- Se desconocen las causas que provocaron su “desaparición”.
- A pesar de que la Jueza de Caleta Olivia contempla entre sus hipótesis la de un “ataque externo”, llama la atención que los medios de comunicación prácticamente la ignoren en su totalidad.
- Las versiones de un “ataque externo” centran la supuesta autoría del mismo en:
1) Los EE.UU. (error en el tipo de misil disparado por una nave, durante un ejercicio).
2) Inglaterra (Impacto de dos misiles lanzado por una aeronave inglesa con base en Malvinas).
3) China (embestida con una embarcación con casco de acero, posteriormente abandonada y
recogida su tripulación por un submarino de esa nacionalidad dotada de tecnología indetectable)
Desde la perspectiva histórica-política-espiritual: la nueva tragedia que enfrenta la Argentina con la “desaparición del ARA San Juan”, constituye (a pesar de la negativa de los necios y la ceguera de los optimistas voluntaristas) una expresión más y muy grave e indisimulable de la acelerada decadencia por la que transita el país, cada vez más profunda.
La Argentina está tocando fondo, si no se produce una rápida y eficaz reacción, el país terminará indeflectivemente en el caos y en la anarquía, las que conducirán a la disolución social y a la desintegración territorial.
“No es cierto que las naciones no se suiciden; pueden ser inducidas al suicido, por otras naciones más poderosas y con espíritu imperial, a través de la imposición de ideologías, creencias, religiones, filosofías, vicios que trastornan la conciencia individual y colectiva, la manipulación y el control mental de las masas por medio de los medios de comunicación y otras técnicas de dominación cultural y psicológica”.
(Diario Patria Argentina noviembre 2017 Numero 348)
Notas:
(1) https://tn.com.ar/sociedad/ara-san-juan-como-es-la-busqueda-para-encontrar-al-submarino-en-el-fondo-del-mar_836167
(2) http://www.lanacion.com.ar/2084863-una-explotacion-en-las-baterias-la-hipotesis-de-la-anomalia-mas-temida
(3) http://pajarorojo.com.ar/?p=37091
(4) http://noticias.tvmundus.com.ar/2017/11/20/tragedia-regimen-estarian-escondiento-que-el-submarino-argentino-pudo-haber-sido- hundido-por-estados-unidos/
(5) http://nacionalypopular.com/2017/11/23/ara-san-juan-5-es-posible-que-sea-cierta-la-hipotesis-que-dice-que-nuestro-submarino- haya-sido-hundido-en-maniobra-no-autorizada-por-el-congreso-por-los-ingleses-o-norteamericanos/
(6) https://www.clarin.com/sociedad/jueza-investiga-desaparicion-submarino-ara-san-juan-informacion-sensible_0_S1sde_XxM.html
(7) http://pajarorojo.com.ar/?p=37163
Reforma de las Fuerzas Armadas: ¿estamos a tiempo?
(Por Infobae) En los últimos 40 años, desde el más alto nivel del Estado, nunca se les expresó a las FF. AA. cuál es su razón de ser en la estructura del Estado, ni para qué están.
Las Fuerzas Armadas (FFAA) han dado (y dan a diario) sobradas muestras de que cumplen las órdenes que reciben, de que están subordinadas al control civil de la defensa y, por ende, de su acabada comprensión y aceptación de este concepto. Esta última cuestión, pese a que muchos no lo crean y mal que le pese a otros, ha dejado de ser hace décadas tema de conversación en los cuarteles. Es así porque no corresponde que sea de otra manera y las FFAA lo han asimilado, comprendido, aprendido; lo enseñan, lo repiten y a ningún militar hoy se le ocurriría pensar de otra manera. Esto puede ser expresado con total seguridad y certeza. El que aún crea que no es así debe profundizar su conocimiento de las instituciones armadas.
Sin embargo, desde el año 1983, a las Fuerzas Armadas de la República Argentina se les ha indicado desde el más alto nivel de la conducción del Estado, de manera clara y detallada, qué es lo que no deben hacer, dónde no deben participar, cómo no deben hacer las cosas, con quiénes no pueden entablar relaciones, qué áreas están excluidas de sus procesos de reunión de información, qué armamento no deben poseer, qué temas no deben formar parte de sus planes de estudio, y qué ejercitaciones combinadas no deben realizar.
Como resultado de tantos "no", a lo largo de los años las FF. AA. han transitado un agónico camino hacia la obsolescencia.
Costumbres argentinas
En los últimos 40 años, desde el más alto nivel del Estado y en especial desde el Sillón de Rivadavia, nunca se les expresó a las FFAA cuál es exactamente su razón de ser en la estructura del Estado, ni se les dijo claramente para qué están. Esto ha ocurrido pese a que la Constitución Nacional es explícita cuando se refiere a la atribuciones del Poder Ejecutivo y establece que el Presidente es el Comandante en Jefe de todas las Fuerzas Armadas de la Nación; y pese a que la Ley de Defensa Nacional prescribe taxativamente que es también al Presidente de la Nación a quien le compete en su carácter de Jefe Supremo de la misma y Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, la Dirección de la Defensa Nacional y la Conducción de las Fuerzas Armadas. Tengamos en cuenta que esta atribución constitucional hacia las FFAA genera de manera tácita una responsabilidad directa diferenciada hacia ellas, habida cuenta de que no hay en la Constitución mayores referencias hacia otros organismos u organizaciones del Estado. Genera una relación directa del Presidente y las FFAA respecto de los ciudadanos que constituyen la Nación. Y esta relación no debiera ser meramente declamativa, sino que tiene que ir necesariamente acompañada de la definición explícita de para qué las quiere el Estado. “Como resultado de tantos no, a lo largo de los años, las FFAA han transitado un agónico camino hacia la obsolescencia”
Que a las FFAA les asignen anualmente una partida presupuestaria determinada no significa que se las tenga en cuenta o que se las valore adecuadamente como parte integrante del Estado. Particularmente, cuando esa partida presupuestaria no responde a ninguna imposición específica proveniente de requerimientos definidos por el máximo nivel de conducción del país. Sólo significa que se les asigna una suma para que sea gastada de acuerdo con prioridades definidas, a propuesta de cada Fuerza, para cumplir con las misiones que dicha Fuerza ha definido como su prioridad. Eso sí, esta suma debe ser aprobada por el Estado; de allí puede originarse la confusión generalizada.
Para que esta situación no continúe con su ejecución consuetudinaria, desde el máximo nivel deberían fijarse prioridades para las FFAA y estas deberían ser conocidas y aceptadas por todos los niveles de decisión. Preste atención el lector: no estamos hablando de un incremento de la partida presupuestaria. La asignación que se otorgue, pobre o abundante, debe serlo en pos de un para qué superior; en función de un Master Plan que no solamente indique para qué las necesita el Estado, sino también que oriente su adiestramiento, doctrina, organización, equipamiento y despliegue. Hace más de 30 años que las FFAA, con su lógica, tratan de deducir, cual Oráculo de Delfos, lo que el Poder Ejecutivo pretende de ellas. Por ello, de los discursos de inauguración de las sesiones ordinarias del Honorable Congreso de la Nación, de los discursos de la cena de camaradería de las Fuerzas Armadas, de los discursos pronunciados con motivo de los aniversarios de cada componente del Instrumento Militar, e incluso de las expresiones públicas de los distintos presidentes, las Fuerzas (de manera independiente y cada una por su cuenta) extrajeron frases y concluyeron, en forma autónoma, cuál era su misión.
Y rasguña las piedras
La forma en la que, presupuestariamente, el Estado argentino se ha relacionado con su brazo armado durante más de tres décadas es haberle asignado un porcentaje (muy bajo, por lejos, el menor de toda América Latina) para que haga lo que pueda con ello. Es decir, el Estado ahogó en un sinsentido presupuestario al instrumento al que deberá recurrir cuando, acabadas las opciones diplomáticas, tenga que disponer la defensa armada ante el avasallamiento de su soberanía.
Sin una misión definida, se hace prácticamente imposible construir los argumentos que den sustento a reclamos en materia presupuestaria. Sin esa clara, precisa y expresa definición, las FFAA no pueden definir los medios necesarios para los fines que se les imponen. El fin orienta el desarrollo de los medios y su ausencia transforma las acciones en gestos sin sentido.
Si se hubiera seguido la secuencia indicada, nadie podría sorprenderse hoy por el alto porcentaje de dinero de la asignación presupuestaria que se destina a sueldos. Tampoco podrían sorprenderse por el grado de mantenimiento de los elementos que el Estado puso a disposición de las FFAA hace más de 50 años para pelear una guerra que nunca fue definida y que hoy no existe la más mínima posibilidad de que se pelee. De esa manera el Estado y el Pueblo de la Nación no deberían sorprenderse de que sus FFAA "de repente" estén en una situación terminal. Sí, terminal!! “El fin orienta el desarrollo de los medios y su ausencia transforma las acciones en gestos sin sentido”
Para ser justos, debemos también expresar que esta situación no es sólo responsabilidad de los distintos decisores estratégicos que ha tenido nuestro país desde hace más de 30 años, ni tampoco de sus ministros de Defensa. El desliz no ha sido solo de los civiles que han descuidado el último recurso que tiene el Estado para oponerse a una voluntad ajena a los intereses de la Nación. Analizando con rigor científico, teniendo en cuenta los pasos para efectuar los pedidos presupuestarios anuales, los Jefes de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas y del Estado Mayor Conjunto tienen su cuota de responsabilidad, en particular este último, quien tiene la función expresa de asistir y asesorar al ministro. Ellos, que son los responsables de presentar las necesidades de las organizaciones bajo su comando, debieron haber expresado su desacuerdo ante las reducciones a lo requerido. Y justificar, argumentando cuál era la situación de cada una de sus Fuerzas, las causas por las cuales la reducción efectuada dejaba indefensa a la República, aprovechando, como mínimo una vez al año, la evidente oportunidad para expresar que lo hacían sin una clara misión definida por aquél a quien le elevaban el presupuesto.
Lamentablemente, por motivos nunca absolutamente claros, prefirieron aceptar lo que les ordenaban gastar mediante el presupuesto. Ninguno de los cuatro Jefes de Estado Mayor que tiene la Nación expresó nunca a la ciudadanía, ante la cual juró defender la bandera hasta la perder la vida, que el dinero que se les otorgaba no era el suficiente o que no se le daba una misión clara para conducir la organización que comandaban. Hacerlo no habría implicado deslealtad; al contrario, es lealtad elevada a la máxima expresión.
Bajo esta mirada, la de priorizar la protección de su país y sus ciudadanos como General de la Nación y no como General del Estado de un determinado gobierno, la inmolación del general Pierre de Villiers, jefe del Ejército de Francia que en julio de 2017 dimitió por los recortes presupuestarios ordenados por el presidente Emmanuel Macron, puede ser considerada, a ojos de muchos militares argentinos, como un sincericidio y no como lo que es, un acto de hidalguía republicana motivado por la responsabilidad hacia los subalternos y al pueblo de Francia. Esto no fue siquiera imaginado como un acto de insubordinación ni muchos menos. El General tuvo la habilidad de enmarcar perfectamente su reclamo, plantearlo e irse a su casa con la admiración y el respeto de sus pares y de los ciudadanos por los cuales, llegado el momento y por una decisión política, iba a hacer entregar las vidas de sus hombres y mujeres. “Ninguno de los cuatro Jefes de Estado Mayor que tiene la Nación expresó nunca a la ciudadanía que el dinero que se les otorgaba no era el suficiente, o que no se le daba una misión clara para conducir la organización que comandaban”
Entre muchas causas por las cuales nuestros cuatro jefes de Estado Mayor no pudieron expresar su desacuerdo por los fondos asignados, se encuentra el hecho de que su misión (la misión del Ejército, de la Armada, de la Fuerza Aérea y del Estado Mayor Conjunto) fue autoimpuesta. Nunca el para qué? provino de una fuente de instancia superior a quien reclamarle porque la plata no alcanzaba para lo que pretendía de las FFAA, y así administraron los siempre escasos recursos, para repartir la frazada que ayer cubrió los pies y hoy el pecho, pero siempre las FFAA pasaron frío.
¿Quién en su sano juicio puede ser el responsable de conducir una organización sin saber exactamente para qué existe realmente la misma? Por ello, y extraídas de la más pura coyuntura, se crearon misiones subsidiarias, secundarias e incluso, en el caso del Ejército Argentino, se habló de "capacidad de disuasión creíble". Si la disuasión no es creíble, no es disuasión. Un oxímoron! (sig: Figura retórica de pensamiento que consiste en complementar una palabra con otra que tiene un significado contradictorio u opuesto)
Cuando pase el temblor
Nuestro Estado tiene por delante un gran desafío: crear futuro. En materia militar debe desarrollar el sistema que le permita enfrentar lo que viene, debe concentrarse en los fines y concebir medios acordes a nuestra realidad, en el marco de una visión geopolítica regional y global. Quebrar la inercia de la indiferencia es un desafío de todos como parte integrante de una única voluntad, la de construir un futuro para las generaciones venideras.
La política exterior y la de defensa deben formar parte de un único pensamiento estratégico y geopolítico. Argentina debe transitar las próximas décadas en el marco de fuertes alianzas políticas, económicas y de seguridad. Por consiguiente, conceptos renovados deben motorizar el posicionamiento de nuestro país y de la región.
No es objeto de esta nota el definir un para qué?, sin embargo, estamos convencidos de que esto debería ser expresado considerando al menos la defensa de la vida, los bienes y los recursos naturales de la República, integrándose con el mundo y la región para defender intereses comunes, accionando en forma sistémica (léase, con estructuras cívico-militares) y además teneniendo aptitud para enfrentar amenazas definidas en el aire, mar, tierra, ciberespacio y espacio.
El para qué? de nuestras FFAA es condición sine qua non para su desarrollo y este sólo puede definirse conociendo el escenario global, regional y local proyectado a 30 años. Un mundo hiperconectado en el que todo sucede en tiempo real, sumado a un tsunami científico tecnológico sin precedentes impondrá, con toda seguridad, la necesidad de crear nuevos instrumentos.
La obsolescencia del Instrumento Militar puede ser una oportunidad. Se debe avanzar en un análisis dejando de lado los paradigmas actuales y desarrollar un método en el que se determinen las amenazas y factores que conforman los escenarios (futuros posibles), se defina una visión (futuro deseado) y se conciban los recursos necesarios para su logro. En los próximos 20 años seremos testigos de mayores cambios en ciencia y tecnología que en los últimos dos milenios y presenciaremos transformaciones sin precedentes. Lo obsolescente ya forma parte de nuestro día a día, sólo basta con observar la evolución de nuestro teléfono inteligente. Teniendo presente esto, cabe preguntarse qué sistemas debe crear el Estado y para qué. Con certeza, no son los mismos que desde el siglo XX intentan evolucionar y quedan rezagados por una realidad vertiginosa. A las tres dimensiones espaciales que conocemos se le ha sumado el ciberespacio y, mientras tanto, la órbita espacial se consolida como un ámbito de desafío tecnológico militar. Estas son realidades y no debemos ignorar cómo se configura el escenario en que las FFAA deberán actuar. El mundo transita por la dificultad de solucionar problemas globales sin contar con organizaciones supranacionales con autoridad suficiente para hacerlo. Ejemplo de ello es el cambio climático. A esto se le suma un sector privado hiperactivo que desafía lo público en la generación de ideas y soluciones concretas. La población mundial comparte información y conocimiento en tiempo real y demanda a sus gobiernos respuestas inmediatas. Crear nuevos instrumentos es el gran desafío. Asumamos la obsolescencia de nuestras Fuerzas Armadas y comencemos a crear futuro. La mayor certeza de lo aquí expuesto es una sola: asì no debemos seguir!!
Una cabeza de playa ocupada por 649 valientes y reforzada recientemente por una patrulla de 44 intrépidos marinos reclama que asumamos, de cara al futuro, un compromiso colectivo que trascienda su legado.
miércoles, 17 de enero de 2018
Frenar la fuga de cerebros
(Por Gonzalo Álvarez) - El 29 de diciembre el ministro Oscar Aguad firmó la resolución 1283 para impulsar una profunda reforma de la organización de la carrera militar. La ley 19101, que regula la estructura y la organización de los cuadros de las Fuerzas Armadas de nuestro país, está cerca de cumplir cincuenta años. Es fácil percatarse de que responde a un paradigma de organización del instrumento militar que necesita ser revisado cuando estamos finalizando la segunda década del siglo veintiuno. La decisión del ministro es indispensable y se enmarca en un proceso de reformas significativas en la política de defensa que el Gobierno ha anunciado y tendrá más capítulos durante el año en curso.
Será una oportunidad propicia para emprender las mejoras que permitan mantener el interés de los jóvenes que año a año deciden emprender una carrera dentro de nuestras Fuerzas Armadas. Una carrera profesional de nivel universitario, tanto para el personal superior como subalterno, con una planificación y una progresión a lo largo de los años de servicio que les permita mantener un alto nivel de perfeccionamiento mediante formación profesional y estudios de posgrado tanto en el país como en el exterior. Una carrera integrada y adaptada a las nuevas modalidades académicas, vinculada con la dinámica universitaria nacional e internacional, con una estructura salarial acorde con las tareas y las responsabilidades asumidas y, por sobre todas las cosas, que posibilite frenar el éxodo de los cuadros profesionales hacia otras tareas con una mayor remuneración.
Pero hay otro éxodo menos conocido, cuantitativamente menor y no ligado a cuestiones estrictamente económicas que esta reforma debería afrontar y resolver. Se trata del éxodo de profesionales formados en ramas técnicas como el caso de los ingenieros militares. Con una alta calificación se han formado en una de las instituciones de más prestigio que tiene la Facultad del Ejército de la Universidad de la Defensa Nacional (UNDef), la Escuela Superior Técnica (EST). Esta casa de estudios, fundada por el general Manuel Savio en 1930, fue el epicentro del desarrollo científico tecnológico y el entramado industrial asociado al sistema de defensa. Hoy en día también su formación se enfoca en visualizar aplicaciones de uso dual (civil y de defensa), medioambientalmente sostenibles y de respuesta a las necesidades productivas del país. Similar suerte corren aquellos integrantes de las Fuerzas Armadas que, en otros ámbitos educativos, con propios recursos y fuera del horario de actividades, logran titulaciones universitarias de grado y posgrado que aportan un valor agregado singular al conjunto las Fuerzas Armadas y no resultan valoradas por la estructura que debería reconocer ese esfuerzo.
Los graduados en la EST son profesionales reconocidos en el país y en el exterior cuya formación estuvo originalmente pensada para nutrir ese sistema de investigación y desarrollo y la vasta red de fábricas militares. Dos décadas sucesivas de políticas de desguace y expansión clientelar han dejado un sistema que no absorbe a esos nuevos cuadros y margina esas vocaciones técnicas, por lo que aquellos que tienen máxima formación, se gradúan de maestrías y doctorados en centros de investigación de excelencia de nivel mundial, no siempre cuentan con una estructura de carrera que los incentive a seguir perteneciendo al sistema y aplicando sus conocimientos dentro de la misma fuerza que los necesita.
En algunos casos la consecuencia es casi inevitable, solo un pedido de pase a retiro temprano permite continuar su realización académica frente a la única opción que se les presenta de pasar a ejercer una jefatura en unidades operativas, enfocados a tareas administrativas y alejados de la aplicación de lo que fue su formación técnica. En el mejor de los casos ese investigador de la más alta calificación se queda dentro del sistema científico nacional trabajando en otra institución pública. El Estado invirtió más de veinte años y cuantiosos recursos en consolidar un capital humano del más alto nivel, no solo en aspectos técnicos, sino en capacidades de conducción, planificación y operación en condiciones altamente demandantes y no adecua una oferta de carrera profesional que permita conservarlo. Inclusive, ya ante el desenlace inminente, tampoco se establecen mecanismos efectivos para mantener vinculaciones en el ámbito de las reservas. Este marco representa lo que se denomina Estado bobo.
En su discurso del pasado 27 de diciembre, en el acto de la graduación conjunta de los nuevos alférez, guardiamarinas y subtenientes, el ministro Aguad sostuvo que el factor tecnológico será esencial en el proceso de transformación de las Fuerzas Armadas que el Gobierno está impulsado y agregó que este proceso involucrará a todas las variables de la organización, recursos humanos, educación, sistema de armas, sistema de adiestramiento, procesos lógicos, gestión de la información, doctrina y sistemas de comando y control.
En dicha oportunidad manifestó: "Cambiaremos el perfil de las Fuerzas Armadas de hoy, equipadas con armas y materiales clásicos, que progresivamente deberán incorporar sistemas de armas no clásicos, basados en personal idóneo y nuevas tecnologías: robótica, nanotecnología, sistemas aéreos no tripulados, posicionamiento satelital y cibertecnologías. En ese orden, estamos preparando la educación para aproximarse a la comprensión de un mundo donde los desafíos del siglo XXI obligarán a desempeñarse en escenarios complejos, con alto grado de incertidumbre".
Para ello es indispensable apostar y continuar con una fuerte formación profesional del más alto nivel, crear los incentivos de carrera indispensables para retener a los cuadros militares, para capitalizar, dentro del ámbito de la defensa, la etapa productiva de los profesionales formados. Con ello se potenciarían las capacidades técnico-científicas de las Fuerzas Armadas, lo que les permitiría integrarse, desde su identidad, con otros sectores del Estado, articulando acciones de desarrollo nacional dentro del sector productivo.
Este es un ejemplo de los desafíos que los responsables de diseñar la nueva estructura de carrera de nuestras Fuerzas Armadas tienen por delante, en un mundo globalizado, con tecnologías emergentes y altamente demandante de profesionales que aborden desafíos más allá de la frontera de lo posible, como lo supieron hacer exitosamente sobrados ejemplos de nuestra historia argentina.
martes, 16 de enero de 2018
Reformas imprescindibles en Defensa, un ministerio de larga crisis
(Infobae)- El área de la Defensa nacional vive tiempos de reflexión y reestructuración. Consultado al respecto, el general Julio Hang, especialista en la materia, analiza cómo encarar el cambio tras décadas de desinversión.
La tragedia del submarino ARA “San Juan” despertó un debate en sectores especializados sobre el estado operativo real de las Fuerzas Armadas argentinas. El desafío ahora es encontrar la manera de dotar al sector de las capacidades necesarias para el siglo XXI en un contexto de restricciones presupuestarias y reducción del déficit público. Sobre estos temas dialogamos con Julio Hang, general retirado del Ejército Argentino y Director del Instituto de Seguridad Internacional y Asuntos Estratégicos del CARI (Consejo Argentino de Relaciones Internacionales):
1) Con el personal mal pago y un presupuesto que se consume en su mayoría en sueldos, ¿es posible modernizar el material? ¿De qué manera? ¿Por dónde empezar?
-No es posible, y esa ha sido la respuesta en más de 30 años. Que la mayoría se gaste en sueldos deja pocas opciones. La opción de eliminar personal en forma significativa, es contraria a la optimización deseada. Son fuerzas tan chicas que la única expectativa es su crecimiento. Además, los pretendidos ahorros no tendrían relevancia para las inversiones necesarias y producirían un severo efecto negativo sobre las aspiraciones profesionales de los más jóvenes. El único camino posible es que se aumente el presupuesto para que el porcentaje de gasto salarial sea menor. Por supuesto, es válido un esfuerzo en dar mayor proporcionalidad en las pirámides de personal y en las especialidades, pero no debe dejar de evaluarse la cantidad de personal civil incorporado políticamente desde el 2003. Gastos que habían sido quitados de Defensa volvieron a un presupuesto proporcionalmente igual o menor. Se crearon superestructuras civiles de las obras sociales y la educación superior, con significativos presupuestos salariales, que en nada mejoran la eficiencia defensiva buscada. También se han vendido o cedido cientos de miles de hectáreas, cuarteles y comandos con fin de reequipamiento, pero nada aportaron a la respuesta necesaria (Ley 24.948, Art. 29). En este sentido, es imprescindible un Plan Plurianual de adquisiciones, incorporado al presupuesto, con consenso legislativo, que tome en cuenta las previsiones de la Ley 24.948 de Reestructuración de las FFAA (Ley Jaunarena) vigente e incorpore anualmente entre un 0,3 % y un 0,5 % del PBI a la inversión en Defensa. Dadas las misiones impuestas por el Presidente a las FFAA, no dudo en la viabilidad de su impulso.
2) ¿Cuál debería ser el espíritu de ese Plan Plurianual de adquisiciones?
-Es necesario dar un impulso de modernidad, de visión de futuro, que se aleje de las guerras del pasado y nos acerque a los futuros probables. Conscientes de nuestras limitaciones, claro. Es imprescindible reemplazar el decreto 727/06 que nos arrincona a un pasado de guerras improbables. El primer objetivo es permitir el control de los espacios nacionales (aéreo, marítimo, antártico y terrestre), en particular de las fronteras, el litoral marítimo y los objetivos de infraestructura crítica. Cada Fuerza tiene requerimientos prioritarios. Pero en lo inmediato, y para el personal, se requiere poder ejercitarse de manera profesional y así ejercer el efecto de control deseado. El espíritu esencial del plan de futuro abarca las nuevas tecnologías, la robótica, la misilística, la cibernética, la inteligencia artificial, los sistemas de control de tiro, radar y comunicaciones, materias en las que nuestros ingenieros de CITEDEF e INVAP tienen algunas propuestas claras y competitivas. También aquí están las nuevas propuestas orgánicas que afiancen la conjuntez. El Comando Antártico Conjunto, el Comando Conjunto de Fuerzas Especiales y el Comando Aeroespacial ya son realidades. La situación exige flexibilidad estratégica, para que cada Fuerza, en el marco del Planeamiento Conjunto, se adiestre –reforzada con las adquisiciones prioritarias– en respuestas adaptadas a distintos escenarios, con una versatilidad estudiada para enfrentar amenazas cambiantes, y reconfigurando organizaciones al tiempo que se responde a la crisis. Todo esto, mientras se avanza en la obtención de otros sistemas de armas y se construye un sistema de seguridad regional que nos fortalezca y nos provea de alerta temprana (early warning).
3) De lograrse, ¿cómo emplearía un refuerzo presupuestario?
-Es materia del planeamiento estratégico. Es evidente que hay prioridades debido a las necesidades graves que no admiten demoras, como el control del espacio aéreo. Pero también lo son el control del espacio marino y el terrestre. Un primer paso para incrementar la capacidad profesional podría darse con más días de navegación para la Armada (esto significa repuestos para repotenciar los buques, puesta en servicio de todos los que se pueda, munición y electrónica); horas de vuelo para la Fuerza Aérea (lo que requiere aviones de combate y la reparación de otros); y, para el Ejército, repotenciar blindados y adquirir otros a rueda, municiones, repuestos y días de campaña, entre otras demandas.
4) ¿Y pensando en un plazo más largo?
-Para el plan de mediano plazo, una solución imaginable es la adquisición de sistemas de armas que configuren núcleos de modernidad. Como es imposible obtener todos los sistemas de armas modernos que se necesitan en corto tiempo, una idea planteada en el pasado ha sido la adquisición de equipos que conformen una unidad completa de cada tipo. Por ejemplo, un grupo de artillería antiaérea, un batallón de blindados a rueda, un batallón de ingenieros de puentes, una unidad de comunicaciones electrónicas, la modernización de un batallón de TAM, un escuadrón de aviones de caza, una unidad de transporte aéreo, un submarino, un portahelicópteros, un buque polar, una fragata misilística, un grupo de helicópteros, etc. Una vez incorporados, estos sistemas de armas sirven como escuelas profesionales de nuevas tecnologías. El personal de la especialidad requerida podrá rotar por ellas en cursos breves (en el caso del Ejército) y se capacitará a tripulaciones y a sus reemplazos (en el caso de las otras fuerzas). Como la tecnología avanza muy rápido, esta metodología permite que el completamiento de necesidades se haga con otros modelos nuevos, logrando así mantener a los profesionales actualizados en las últimas innovaciones.
5) ¿Esta forma de compra modular no perpetúa la indefensión ante otras fuerzas más avanzadas?
-No, porque se pueden adquirir de tal forma que –en la emergencia– conformen una Fuerza de Tareas Conjunta moderna, capaz de disuadir o enfrentar una agresión, o de participar de una operación combinada con las fuerzas de otros estados amigos en igualdad de condiciones. Este planeamiento obliga a la participación de todas las FFAA, el Estado Mayor Conjunto y el Ministerio de Defensa, y debe ser impulsado políticamente, sostenido en el tiempo, sin pausas, para que la distancia tecnológica que hoy enfrentamos se acorte, volvamos a dar confianza en las acciones y volvamos a enorgullecernos de nuestra capacidad de proteger y de cumplir con nuestra responsabilidad internacional por la paz mundial.
6) ¿Estamos tan desfasados respecto de otros países de la región?
-Sí. Las Fuerzas Armadas de Chile iniciaron en 2002 un plan de modernización. Adquirieron tanques alemanes, artillería blindada, artillería antiaérea, blindados para infantería, misiles y flotas de vehículos de transporte, a lo que se sumó la compra de modernos cazas F-16, helicópteros, aviones de transporte, submarinos Scorpene, fragatas; en fin, un listado mucho más largo de medios más modernos. La inversión fue de más del 2,5 % del PBI por casi 10 años. Brasil también ha incrementado y modernizado sus FFAA (entre el 1,3 % y el 1,9 % del PBI). Pero quizás pueda destacarse que ha logrado el desarrollo de un sector industrial de la Defensa, con transferencias de tecnología, que reúne alrededor de 300 empresas (ABIMDE) que producen desde la munición más variada y especializada, hasta el misil Exocet, helicópteros y vehículos blindados a rueda, entre muchas otras especialidades. Colombia, empeñada en su lucha contra el narcoterrorismo y con un apoyo especial de EE. UU., destinó a sus FFAA entre el 3,1 % y el 3,9 % del PBI en 14 años, con un plan de equipamiento que en el último tiempo fue rotando para enfrentar amenazas más convencionales. No quiero extenderme, pero con excepción de Surinam, todos los países de Sudamérica gastan mayor proporción de su PBI en la Defensa que Argentina desde hace más de 15 años.
Detalles de la Reforma que el Gobierno impulsa en las Fuerzas Armadas
(Infobae) - Los dos grandes ejes del proyecto son la reestructuración de las fuerzas y distintas medidas para ahorrar recursos.
Uno de los objetivos del gobierno de Mauricio Macri de aquí a 2019 es avanzar con una reforma en las Fuerzas Armadas. La comisión creada a esos fines por el ministerio de Defensa a fines de diciembre se basa en dos pilares: reestructuración y reducción de gastos.
En ese sentido, esta semana el diputado nacional de Cambiemos Gastón Roma ratificó la intención del oficialismo de avanzar con la reforma, que consideró "indispensable", para el legislador que integra la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados, "si no se optimizan los recursos no habrá capacidad operativa, ya que más del 80 por ciento del presupuesto militar se destina actualmente a pagar sueldos y gastos operacionales".
Roma además consideró que "hay que redistribuir bases, unificar organismos y prever el retiro obligatorio de personal civil o militar con 35 años de servicios efectivos" para cambiar la situación de las Fuerzas Armadas.
Todas estas propuestas formarán parte de la tarea del "Grupo de Trabajo Ley de Personal Militar", que tiene la finalidad de elaborar un proyecto que el Poder Ejecutivo enviará al Congreso para reemplazar la Ley 19.101, de 1971. "El objetivo es equilibrar y optimizar los fondos para generar capacidad operativa genuina en el corto y mediano plazo", concluyó el legislador.
Infobae tuvo acceso a algunos de los puntos que analiza el Gobierno en torno a la reforma de las FFAA, que se suman a las reveladas por este medio de unificar algunas ramas del Ejército, la Fuerza Aérea y la Marina; jubilar y pasar a retiro a todos aquellos con más de 35 años de servicio; la conducción por parte de civiles de algunas áreas de las FFAA (en especial las no relacionadas con la operatividad militar); y la unificación, el control, y la reglamentación militar en un solo instrumento.
En el proyecto que prepara el Gobierno se destacan tres tipos de objetivos: los de reestructuración interna; los que apuntan a ahorrar recursos; y los que combinan esas dos metas.
Entre las ideas que apuntan a modificar la estructura de las FFAA se destacan que la Prefectura sería absorbida por la Armada; que la Fuerza Aérea cederá algunas de sus bases aéreas navales; que los recientemente comprados aviones Dassault-Breguet Super Étendard pasarán a la órbita de la Fuerza Aérea (el Ejército se quedaría sin aeronaves); que se sumarían civiles en distintas áreas jerárquicas de las FFAA (sectores como Personal, Educación, Salud, Finanzas, Auditoria, Mantenimiento de equipos e instalaciones no militares y algunas otras serán manejadas por funcionarios civiles no necesariamente sujetos a la tradicional verticalidad militar); las inspecciones y autorizaciones para navegar quedarían a cargo de la Prefectura; la carrera para oficiales y suboficiales sumaría cinco años (pasaría a ser de 40 años); las inspecciones serán coordinadas por Defensa a través de civiles (el objetivo es agudizar los controles para evitar reparaciones superficiales de equipamiento); y se estudia la unificación en un solo edificio de las conducciones de la Armada, el Ejército y la Fuerza Aérea.
Respecto de los aspectos relacionados con el ahorro de recursos, los principales planteos están relacionados, por un lado, con el cierre de distintos edificios y dependencias ociosas de las tres ramas de las FFAA (algunas propiedades serían vendidas); y por otro con que el personal retirado no pueda cobrar doble jubilación (una de las FFAA y otra de la ANSES), por lo que se entrecruzarán las bases de datos para avanzar en ese sentido.
Por último, hay algunas propuestas que abarcan las dos categorías (reestructuración y ahorro): se unificarían algunas direcciones (obra social e inteligencia, por ejemplo); se avanzaría con una separación de las ramas operativa y administrativa (se reducirían ambas a la mitad); se reduciría el número de oficiales (bajaría el número de capitanes de navío, generales, almirantes y coroneles, por ejemplo); habría un recorte en el programa de soldados voluntarios técnicos (muchos de ellos estudiantes universitarios que son familiares de efectivos); y habría una reducción del personal civil.
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